jueves, 22 de octubre de 2015

UNA FECHA PERDIDA

Yendo a buscar alguno de los gatitos que últimamente rastreamos (ver aquí), dimos con algo inesperado. Es lo bueno que tiene este oficio de ser curioso.
No aparecía ningún minino en el Coso Bajo. Estarán muy desdibujados con tanta reforma en los últimos años... Y así, mirando un ladrillo en el edificio contiguo al solar donde estuvo la Casa Vilas:

La flecha roja señala el ladrillo en cuestión.

Es el nº 17 contando desde la base.

Esto es lo que vimos:

En la imagen de la derecha se ha realzado un poco el color negro y se ve mejor.

Se observa que de la letra "a" solo se conserva la parte superior pero, con detenimiento, puede verse que permanece el surco del trazo inferior y del rabito lateral.
La caligrafía denota la época.

En un pequeño intento de averiguar algo no he encontrado nada, ninguna información. Una conocida me decía bromeando que en aquel entonces se escribía mucho.

Vamos pasando siempre por lugares conocidos y rutinarios. Es muy fácil acostumbrarse a no mirar, incluso a mirar sin ver. Y a menudo las pequeñas sorpresas, la historia menuda, pasa al lado nuestro.

¿Cuanto tiempo de vida le quedará a esta fecha de 1936? Las fachadas se remodelan y se restauran. Desaparecerá. Como a los gatitos.

miércoles, 14 de octubre de 2015

UN RATICO ON AGULLES ÉS MÉS ALT

Siempre tenemos suerte en Montserrat.
Se nos ocurrió escalar allí donde la Regió d'Agulles está más cerca del cielo azul, que no es poco decir, tantos son allí los monolitos que a él apuntan.
Y así encontramos l'Agulla de la Mà, quizá más conocida como la Torta. Ya habíamos pasado bien cerca cuando recorrimos la intrincada y curiosa Travessa d'Agulles i Frares.

Esta es la muralla que delimita Agulles. La Mà no parece la más alta.

Faldeando la correspondiente muralla dels Frares Encantats ya se ve que la Mà sobresale.

Desde la cima del gran domo del Montgròs, la Mà sube alto entre tanta compañía.


Lo mismo se observa con claridad en las fotos aéreas de las páginas 177 y 185.

La pequeña biblia montserratina de Josep Barberà indica sus 1087 msnm y que su más antigua denominación fue La Mà.


Según explica, su primera ascensión ocurrió el 13 de noviembre de 1927 de la mano de Lluís Estasen y unos acompañantes de los que, al parecer, no se han guardado sus nombres.

Nosotros decidimos subirla por donde ellos lo hicieron, casi 88 años después...
Intentamos imaginarnos a unos y otros allí arriba. Cada cual con sus trastes. Uno sube con lo que tiene en la época que le ha tocado vivir.

Si bonito es el camino que a ella conduce no lo es menos la brecha donde se inicia. Es un amable rellano de bloques, semicolgado y rodeado de árboles que atenúan el vacío cercano.

El jardín de inicio. Unas cabras debieron estar hace poco y un pájaro oscuro pasó rápido y silencioso por tres veces entre el bloque y la pared de la Mà.

Y en seguida a subir.

Una vía de trazado tan simple como agradecido.

Llegando a la reunión que precede a la cima ya podemos sentarnos a mirar.

Y llega el ratico de estar en la cima, allá on és més alt:

Se está tan bien, es todo tan tranquilo y hay tanta vista...

También es estupendo bajar las rocas montserratinas. Es como caminar rápido y ágil (y diminuto) por estructuras limpias y compactas, masivas y aéreas:


ENCUENTROS

Casualmente miramos en la grieta junto a la que se instala la reunión. Un bolígrafo húmedo y descolorido. Ninguna hoja de papel, ningún cuadernillo metido en la rendija. Tampoco es sitio para un buzón. Quizá quien andaba tomando notas vio aquí estropearse su útil, o se quedó olvidado ¿quería quedarse?
Un rato antes, a pié de vía, fuimos a esconder las mochilas bajo el bloque que la inicia. Allí, fuera de las miradas pero en un rincón con espacio, había un ramito de color ya mimetizado con una alegre banda naranja. Y una plaquita, recordando a un niño que debió llamarse Roger.

martes, 22 de septiembre de 2015

25 AÑOS. Barranco Losera

Siete días antes habíamos bajado el Barranco Forronías, en Panticosa. Éramos los mismos que un día como hoy hace 25 años años, el 22 de septiembre de 1990, descendimos el Barranco Losera: Fernando Biarge, parte de la familia Zindel (Werner, Helga y Arno) y Enrique Salamero.
Del Forronías sabíamos que no éramos los primeros, pero al Losera fuimos pensando que sí.


Como se ve, en la agenda anoté que ni lo abrimos (como equivocadamente ha figurado alguna vez) ni resultó un descenso tan limpio como su vecino. Aunque no faltaron buenas vistas y lugares curiosos.

Croquis que dibujé al día siguiente del descenso.

Ese día, tras ver mis comedias de dibujante tanto en el Forronías como en el Losera, Werner me prometió un papel especial que utilizaban en su trabajo y que podría emplear para dibujar el croquis en el propio barranco y sin temer al agua. Efectivamente, me dio una buena remesa de un tipo de papel plastificado del que todavía guardo un montón y voy utilizando de vez en cuando:

Y esta es mi libreta, de las que se usan para tomar las comandas en algunos restaurantes, con espacio para el lápiz. Solo tengo que recortar el papel al tamaño deseado. ¡Gracias Werner!

No sé con certeza si este barranco Losera se llama así en realidad. No aparece en ninguno de los tres libros de toponimia tensina que he consultado, los dos de Juan José Guillén Calvo y el de Ana María Escartín Santolaria.

La suerte de este barranco, tomado en un sentido estrictamente deportivo, estaba echada prácticamente desde el principio. Pero ya sabemos que en el monte unas cosas llevan a otras y que el paisaje y las curiosidades siempre están ahí. En cualquier caso, volvió a figurar en la guía del 2009 de Ricardo Blanco y Álex Puyó.
Nosotros no volvimos nunca más.

lunes, 14 de septiembre de 2015

EN BUSCA DE LOS GATITOS (7)

Encontrado el domingo 13 de septiembre a las 11.45. Paseo matinal en busca de más gatitos con éxito inesperado, otra vez, casi en frente del anterior ¡y mucho más visible!

GATITO 11
Situación: en la calle Goya, casi junto a la desembocadura del paso abovedado de la calle la Palma.

(Fuente: Google Maps)

Se encuentra en la vieja puerta de entrada de un local en desuso. Una pintada con el famoso "con un 6 y un 4 hago la cara de tu retrato" es la que guarda el gatito 11.

En la imagen de la izquierda se ve el entorno y el callejón oscuro de la Palma. A la derecha el 6 y el 4. La flecha roja señala el minino.

Destaca con claridad sobre la pintura blanca del 6. El lápiz ha aguantado bastante bien el paso de estos cinco años y medio.



De nuevo el gatito está pintado en posición de carrera, pero da la sensación de ser un movimiento tranquilo y poco nervioso. Está muy bien dibujado y la cola no está enhiesta como en muchas otras ocasiones. También se ven las orejas pero casi ha desaparecido la izquierda de las patas posteriores.

Vamos teniendo suerte, pero solo hemos encontrado un gatito entre el Matadero y la calle Goya. La Huesca más moderna ha debido eliminar unos cuantos a lo largo de las rehabilitaciones de estos años.
Y seguimos sin confirmar el itinerario de la zona central: o por el Coso Bajo o por la Plaza Urreas-calle Azlor.

sábado, 12 de septiembre de 2015

EN BUSCA DE LOS GATITOS (6)

Nos rascábamos la cabeza por la mañana de vuelta de encontrar el gatito 9 y por la tarde aparece inesperadamente otro. Y una vez más donde ya habíamos mirado. Mirar sin ver. Y es que estas cosas tienen su miga, siempre hay que entrenar la mirada.

GATITO 10
Encontrado después de comer, a las 16.28.
Situación: calle Goya, a escasos metros de su final en el Coso Bajo.

(Fuente: Google Maps)

Se encuentra en la base de una ventana contigua al escaparate de la pastelería Soler, sobre una madera que soporta un enrejado de espirales y hojas.


La superficie de madera se encuentra en mal estado y ha perdido casi toda la pátina de pintura sobre la que se asienta el dibujo del gatito, del cual ha desaparecido el interior del cuerpo y casi por completo las patas posteriores.



El débil estado del dibujo se trasluce en su escasa relevancia si se ve en blanco y negro.
De todas maneras, parece adivinarse una figura en avance tranquilo, casi andando.

De todos los gatitos encontrados hasta ahora, este parece ser el que tiene los días más contados. ¿Cuántos habrán corrido ya la misma suerte?

EN BUSCA DE LOS GATITOS (5)

Hemos estado por el final del recorrido y, tal y como esperábamos, hemos encontrado alguno más: tres.

(Foto: Google Maps)
Flecha rosa: gatito 7. Flecha naranja: gatito 8. Flecha roja: gatito 9.

GATITO 7
Encontrado el viernes 11 de septiembre de 2015 a las 10.47 de la mañana.

Situación: en la calle Desengaño, muy cerca de la antigua puerta de La Porteta.

En la imagen de la izquierda se adivina a la derecha el callejón de La Porteta (junto a la casa amarilla). La flecha roja señala el gatito 7.

Se encuentra en el lateral de un viejo y arruinado portalón de madera que da paso a un solar vacío.
La figura se encuentra un tanto difuminada pero se ve con cierta claridad gracias a que afortunadamente el soporte de pintura no está aquí muy deteriorado



El gatito está pintado en actitud recogida, como dispuesto a efectuar la siguiente zancada de la carrera. Muy bien hecho.

GATITO 8
Encontrado cinco minutos después, a las 10.52.

Situación: a poca distancia calle arriba del anterior, pasada La Porteta y en el mismo inicio de la calle-rampa que sube hacia lo alto del casco viejo.


En ambas imágenes se localiza claramente el nuevo gatito (flecha roja).

Se encuentra en el extremo derecho de un extenso muro metálico de color claro, lo que permite su visualización con mucha claridad.

Aparece en bastante buen estado y se sigue muy bien todo su contorno, incluidas las orejitas, el morro y el pecho (que parece blanquecino).




En esta ocasión parece estar pintado en actitud pausada, sin correr, aunque la cola desmiente este supuesto estatismo. Tiene un aire apacible y simpático.

GATITO 9
El muy pillín está escondido si vas hacia arriba, por eso lo descubrimos a la vuelta. Y así es como lo vimos a las 11.04.

Situación: justo en el cruce con la calle Canellas (de hecho se encuentra del lado de ésta).


En estas fotos se ve (flecha roja) como el gatito 9 se esconde en el primer ladrillo de la calle lateral.

Se encuentra en el primer ladrillo de la esquina, la cual ésta protegida por un perfil metálico.

Esta vez el soporte tiene un tono muy claro que hace resaltar considerablemente al gatito, que además se encuentra excelentemente conservado, con mucho pigmento.





Este gatito retoma la actitud dinámica, como estirándose en un salto. Las patitas delanteras se ven muy bien, también las orejitas.

¿Y AHORA?
Nos da la impresión de que a partir de este gatito nº 9 la búsqueda va a ser menos fácil. ¿Será así?


Quedan 63 gatitos y ya nos rascamos la cabeza...