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domingo, 6 de abril de 2025

D'APRÈS NATURE

 
26 de marzo de 2025, 13:41:38


(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

(Fuente: Google Street View, junio 2018)


sábado, 2 de septiembre de 2023

De camino


A diario en Huesca.
En la superficie.
Mirar, admirar.



Cabestany - Mor de Fuentes

Cavia

Monumento al libro


Todas ellas de derecha a izquierda
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)




lunes, 14 de agosto de 2023

DEUX ROUGES CAILLOUX

De uno y otro lado del eje, al amparo de la fortaleza que domina la zona (Balaitous), dos piedras se diferencian muy bien de su entorno.

Los dos recuadros rojos sitúan la zona donde se encuentran cada una de las piedras.
(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

ENTRE LOS IBONES DE ARRIEL
Ya la hemos enseñado anteriormente (ver aquí).
Se encuentra junto al camino a su paso entre ambos ibones de Arriel:

La flecha roja sitúa la piedra roja.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Diríase un meteorito caído del cielo, un gran trozo de hierro oxidado.

Una solitaria nota de color.

Homogénea en todas sus caras.







No es la única piedra roja de la zona, claro. Hay bastantes mas. Pero su situación es sugerente, el azar natural juega con nuestra imaginación.


A LA VERA DEL PORT DE LA PEYRE ST.-MARTIN
O casi, muy cerca de él, viniendo desde Francia por tan largo y precioso valle de tan seguidas medias laderas:


La flecha roja sitúa la piedra roja
(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

A diferencia de su "pariente" de Arriel ésta es menos rojiza y más amarillenta, no han ido oxidándose igual.




Estas dos piedras, tan singulares por su color en un macizo de tonos claroscuros muy marcados, nos avisan de su pasado geológico. También nos despiertan la curiosidad por todo eso, la importancia de la atención, el sentimiento de la belleza y la naturalidad de lo diferente.



jueves, 24 de febrero de 2022

Día de mercado

A primera hora de los jueves ¿más tarde? ¿otros días? de algunos árboles parecen nacer piedras, quizá fósiles de un pretérito indefinido.







domingo, 13 de agosto de 2017

EL PALAS. Reiterando lo dicho en 1871

Una estructura perfecta y solitaria.

La pirámide del Palas en el centro, vista un atardecer desde La Pombie.

1871
Este fue el año de la segunda ascensión. El guía de Aas Jaques Orteig y su cliente inglés Robert Forster siguieron el mismo itinerario que 46 años antes, un 17 de julio, emplearon los oficiales geodésicos Peytier y Hossard (cuya torreta cimera encontraron) pensando que lo hacían al Balaitús en medio de una niebla bien engañosa...
Forster contó lo sucedido por carta a Henry Russell, tal y como se cuenta en un interesante libro:


El autor indica una denominación poco conocida del Palas y utilizada por los pastores de la Vallée d'Azun: Castet de Mourrous, es decir "Castillo de Moros". Hay que recordar que en un documento de Peytier sobre cimas de segundo de orden el nombre que figura es el de Cuje-la-Palas, que aparece recogido en la guía Ollivier.

Pero hay más cosas interesantes. El cliente inglés efectúa dos observaciones bien diferentes:

La primera
Si bien subieron por la Arista de los Geodésicos, la bajada decidieron efectuarla por el sur. Y así fue como se recorrió por primera vez, en descenso, la posteriormente llamada Chimenea Ledormeur que, en rigor, hubiera debido denominarse "Chimenea Orteig" (como también acertadamente comenta la guia Ollivier).
Y este es el comentario que aquel inglés realizó en su carta:
"Encuentro la arista norte menos peligrosa, al ser la roca sólida y ofrecer mejor presa: pero hace falta una buena cabeza. Las pendientes meridionales tienen un aspecto mas fácil pero la roca es resbaladiza y menos segura"
Del todo acertado.

La Arista de los Geodésicos en sus tramos de arista es de progresión segura, y su roca franca y sólida. Pero el contorneo del contrafuerte central no es banal; aunque no difícil sí es expuesto.

La Chimenea Ledormeur, en cambio, tiene más ventajas a la hora de ser bajada: el itinerario, una vez visto, no ofrece prácticamente duda y es muy directo y regular. Si se tiene experiencia y cuidado no se tiran piedras (claro que esto es más improbable cuantas más personas se encuentran).
Solo disentimos de Forster en lo resbaladizo, no es para tanto (aunque lo cierto es que hoy en día vamos bastante mejor calzados...).

La segunda
Nos dimos cuenta de lo mismo:
"La mineralogía de los contrafuertes del Balaitus, del lado del Palas, es de gran interés: contienen bellas muestras de granates y otros cristales"
Aunque no encontramos granates, esa vertiente del Palas es una maravilla de colores y franjas coloreadas:

Muestra de ello es el comienzo del Pitón Von Martin y sus inmediaciones.

Y del lado de Arremoulit el granito reina mayoritariamente. Si se mira con interés:


ORTEIG Y ARREMOULIT
Cualquiera que lea algo de la historia de este lugar o se mueva por aquí va a encontrar señalizado y advertido el famoso Passage d'Orteig.
Sin embargo, este personaje hizo algo más que encontrar este célebre y expuesto paso: construyó en 1886 el primer refugio de Arremoulit.
Dimos con él sin saberlo y al llegar a casa y releer sobre la zona...

Este es el libro que lo explica (recomendable por muchos otros motivos)

Junto a la piedra del centro de la foto se distingue el viejo refugio. Así se encontraba los días 11 y 12 de agosto de este 2017.

lunes, 6 de febrero de 2017

DE LOS ÁRBOLES

Todo curioso de ver aquello que aparentemente no hay, tiene estos días una buena oportunidad de mirar con los ojos de alguien que también tiene la misma mirada.


Gregorio Villarig, veterano montañero y escalador, tiene el don. El don de ver en los fragmentos de las cosas otras cosas que no lo parecen.


Como aquellos chopos de otra entrada (ver aquí).

viernes, 20 de enero de 2017

HABITANTES DEL SUELO

A diferencia de los andadores (ver aquí), estos permanecen completamente inmóviles. En principio y por lo que a ellos respecta, siempre los encontraremos, en el mismo sitio, sea cual sea la hora.

No tenía ni idea de ellos. Jamás había reparado. Así fue hasta el 1 de noviembre de 2008. Íbamos de la Pardina d'Orlato a Nocito. Paramos y me subí a una piedra para fotografiar el valle. Lo anoté en la agenda:
"Extraño clavo de la DGA metido en la roca. Me lo llevo"
Se trataba de esto:

La roca estaba rota, como si la hubieran golpeado o dinamitado, y el "clavo" sobresalía y se sacaba con la mano.
Lo guardé en casa como una curiosidad.

Durmió sin nombre encima del zapatero de casa hasta finales de mayo del año pasado. Aquel día cambié de rumbo y subí por la calle León Abadía, crucé Casado del Alisal y justo al subir a la acera vi algo en el suelo. Esto:

De vuelta a casa aún tardé un rato en atar los cabos. Aquel "clavo" de 2008 y este de hoy eran lo mismo.
Un geopunto.

Son puntos de referencia que se utilizan con fines topográficos. Y yo completamente ignorante ¿pero en qué me fijo? Está claro que hay que desacostumbrar periódicamente la mirada, sino siempre veremos lo mismo.

Desde entonces voy tomando nota de todos los que encuentro, los numero por orden, según los veo. Decidí no buscarlos, y en su lugar esperar a la suerte, nada de variar expresamente mi camino. Los situo en un planito de la ciudad. Empecé registrándolos  con un número de orden, pero luego decidí seguir solo con el plano. Eso sí, llevo la secuencia para saber la distribución.

Los puntos rojos señalan los que he encontrado a fecha 19 de enero de 2017.

TIPOS
Al principio eran de tres formas:


La de la izquierda es la única que he visto, parece un geopunto casi casero. La de la derecha es más abundante.

Luego apareció una cuarta y a finales de agosto una quinta:


La de la izquierda es la empleada en un tramo preciso del Coso Alto.
La de la derecha, desde que vi la primera, ha proliferado como las setas en los últimos meses.

Así es, el Ayuntamiento de Huesca, lleva al parecer una campaña de colocación de geopuntos:




Son mayoría aplastante, y la cosa ha perdido algo de gracia ya que no encuentro otros. Mientras no aparezcan nuevos tipos me fijo en la superficie donde están plantados:


A ver si la suerte encamina el rumbo hacia otros.