martes, 10 de noviembre de 2020

ANDADORES EN TRÁNSITO

Están pasando estos días, o al menos solo se les ve ahora, cuando las ramas despuntan más que las hojas. Desapercibidos, como les es propio, siempre es así. Tan solo un rato para mostrarse, al día siguiente parecen no haberse movido. Pero desaparecerán, el tiempo, una nubes, los días.
Hoy son una pequeña fila de seis o siete andadores. Van decididos, no solo despacio. Puede que también cautelosos, atraviesan una época difícil. Pero están en marcha, hacia adelante.
No es la primera vez que los vemos por aquí.






sábado, 15 de agosto de 2020

ASOMARSE A LA CANAL DE BERDÚN

La Atalaya (1533 m) y antecima de Peña Oroel (aprox. 1760 m). Señaladas con punto rojo.
(Fuente mapa: IGN, serie MTN50, hoja 176-Jaca, 1999)
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 2.1)

Ambas son últimas cotas de cordal cimero. En su extremo Oeste y diríase expuestas a casi todos los vientos del mundo. Nidos de águila incomparables.
Son estas dos:

La Atalaya vista desde San Salvador.

Antecima Oeste de Peña Oroel (al fondo se señala San Salvador, la Atalaya se sitúa justo detrás).

Qué duda cabe de sus bondades al llegar a lo alto:



viernes, 17 de julio de 2020

La muraille de Barroude y Miguel Torga

Iniciando el libro "Historias del Alcarama" de Abel Hernández se cita una frase de Miguel Torga:

"Universal es lo local sin paredes"

El propio Miguel Torga lo dice en la introducción a su libro "Cuentos de la Montaña":

 
"Solo que en un libro que publiqué en tiempos, a propósito de los condicionamientos del medio, declaré que lo universal es lo local sin paredes"

Antaño la casa era no solo el patrimonio familiar, también el mundo propio. Tras sus paredes podía estar el pueblo, o la montaña, o el resto del mundo.
Por ello la frase de Torga es tan pertinente. Tras las paredes de nosotros mismos no hay sino todo lo demás.

Dentro de estas paredes somos, en principio, dueños de nosotros mismos. Fuera de ellas estamos a merced del viento.
En estos días que nos toca vivir diriase que ya no estamos dentro de casa, ya no tenemos esa sensación de dueños. Estamos sin las paredes, expuestos a las inclemencias de una naturaleza que nos muestra su indocilidad.

Ni la muraille de Barroude, que esconde al otro lado el inmenso cirque de Troumouse y se enfrenta de este al paisaje lunar de su puerto, es capaz, con toda su envergadura, de superar las barreras que la sociedad humana establece, a su pesar, para sí misma.


Mais, ils restent quelques choses...





martes, 16 de junio de 2020

PIEDRAS REGALADAS, PIEDRAS ARREBATADAS

Después de tantos días de encierro, ganar el espacio abierto puede que agudice la percepción. O que la evidencia, no por conocida, se nos muestre aún más esplendorosa.
Con pocos días de diferencia hemos vuelto a ver la cara y la cruz.
Lo que la naturaleza nos regala (o sencillamente nos muestra y ofrece) algunas personas nos lo arrebatan.

PIEDRAS REGALADAS
Recorrimos las planicies de los Alanos, mayormente solitarias.


Una vez allí, subimos a la más occidental de las Agujas de los Alanos.


Bajo las placas cimeras, resguardados del aire frío, una piedra salía de su encierro. Podíamos tocarla. Comprobar su diferencia. Su interés por el mundo se compartía con el nuestro.


Regresando al sur, otra de las piedras, ya desprendida de las alturas, nos enseña el valor de la convivencia.



PIEDRAS ARREBATADAS
Volvimos a subir a tan bonita peña. De tan preciosa vista.


Volvimos a ver los dos preciosos barrancos, que tan buenos recuerdos alimentan nuestra vida (ver aquí y aquí).


Arrebatados por la voluntad poderosa de otros.
No hay otra posibilidad de volver si no es a nado. Tan solo se trata de cruzar a la orilla más cercana. ¿Es esto un mal?

miércoles, 3 de junio de 2020

Recuperando escala


Le vent se lève!… Il faut tenter de vivre!
L’air immense ouvre et referme mon livre,
La vague en poudre ose jaillir des rocs!
Envolez-vous, pages tout éblouies!
Rompez, vagues! Rompez d’eaux réjouies
Ce toit tranquille où picoraient des focs!
                                                                                   Paul Valéry





miércoles, 22 de abril de 2020