viernes, 11 de agosto de 2023

UN BUEN PASTO

"Cambou" en su forma francesa, "Cam(p) Bou(n)" en bearnés. Un "buen campo", es decir, aquí: un buen pasto apropiado para alimentar a los rebaños. Así lo explica el libro de referencia de la toponimia del circo de Lescun:

Guy Bedecarrats. Les noms de lieux du cirque de Lescun. Éditions du Panache Blanc (Monhelios). Pau. 2020.

Se encuentra en el Vallon de Labrénère, en realidad llamado (I)Tchassa, en un gran rellano de pasto en la cabecera de este vallón y al pie de los escarpes de Boucaou los cuales lo separan de los rellanos superiores que constituyen un vallón colgado: Bounaris:

El óvalo rojo sitúa Cam Bou y la zona que nos interesa.
(Fuente: IGN Géoportail)

Dos grupos de cabañas se encuentran en sus cercanías. El primero de ellos un poco antes de llegar al plateau de Cam Bou: las Cabanes de Itchaxe (nombre que recoge la verdadera denominación de este valle, como ya hemos visto). El segundo en la ladera que domina los rellanos y al pié de un visible pitón rocoso del cual toma el nombre: Cabanes du Penot. Todas ellas están en ruinas.

Nos detendremos en las Cabanes du Penot y en el propio Cam Bou. Solo de manera somera, para mostrar como, sin moverse prácticamente del camino, es posible percatarse de que las cosas guardan más de los que parece o se dice.

Una visión de conjunto
Veámoslo primero desde aguas arriba:


Las Cabanes du Penot son dos: la superior (flecha roja) y la inferior (flecha naranja), separadas por el actual camino-pista. La inferior tiene contiguo los restos de un antiguo cierre (óvalo rojo) en cuyo extremo opuesto se encuentra lo que queda de otra construcción (flecha rosa).
Abajo, en el Cam Bou y casi al pie de la ladera, aparecen restos de más cierres (óvalos rojos).

Los mismos lugares vistos en ortofoto.
P: Penot. C: Cam Bou. B: Gave de Bounaris.
(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Las dos Cabanes du Penot
Están muy cerca la una de la otra. El lugar es amable, entre bloques calizos y abundante tasca, bien expuestos al sol y casi al cobijo del Penot. Bonita vista que domina este primer final de valle antes de la subida por la Carcata hasta Bounaris, otro tranquilo y soleado lugar.

1: caseta superior. 2: caseta inferior. El círculo rojo señala el cierre de ganado.

La caseta de arriba
Es la peor conservada de las dos, pero a pesar de todo tiene un aire sólido y armonioso. A escasos metros aparece un pequeño abrevadero, más moderno.

Su entrada tiene un buen porte. Piedras bien escogidas y dispuestas con buen gusto y eficacia.

La caseta de abajo
Todavía con techumbre, aunque muy precaria, y restos de la tierra que la cubrió.

Con un pequeño recinto delantero y el asiento a la entrada.
La cubierta aún guarda la tasca, verde y florecida. Las buenas losas de este lado aún invitan a sentarse.
A la derecha (doble flecha roja) los restos del cierre de ganado y al otro extremo (óvalo rojo) otra construcción más reducida.

La otra construcción
Al otro extremo del cercado de piedras contiguo a la caseta de abajo hay otro recinto mucho más pequeño y sin envergadura. Está pegado al camino:

Localización (óvalo rojo). Flecha roja: caseta de abajo. Doble flecha rosa: cierre de ganado.

Abajo en Cam Bou
Estas Cabanes du Penot son mencionadas normalmente, son muy visibles y notorias. Pero, como suelen ser bien normal, no son lo único que hay. Ya hemos reparado en algo junto a la inferior.
Pero abajo, en el gran praderío del Cam Bou, también hay. Ya hemos reparado en ello en las fotos del principio.


¿Y antaño?
A falta de poder consultar los archivos que procedan, una simple búsqueda en la comparativa que ofrece la web del IGN francés nos da varias pistas.
Por un lado, poco podemos saber comparando la ortofoto actual con la de los años 1950-1965:

La foto de hoy en día muestra los restos tal y como los hemos descrito. La más antigua, en cambio, no permite observar nada con certeza dada su falta de nitidez.
(Fuente: IGN "Remonter le temps")

Más interesante es la comparativa entre la ortofoto actual y el mapa del IGN de 1950:

Las Cabanes du Penot (en rojo) aparecen situadas correctamente pero su texto queda claramente desplazado. Las de "Itchas" (Itchaxe, I-Tchassa), en rosa, están bien señaladas en dibujo y texto. También aparece una "Cambo Cne." (en naranja), sin duda correspondiente a alguna de las construcciones del plateau pero cuyo texto está también desplazado.
El círculo azul de la imagen actual indica el Penot.

(Fuente: IGN "Remonter le temps")

En cambio, la fotografía más antigua disponible esa misma web, de 1948, deja atisbar lo que podrían ser las dos casetas:

Flecha roja: caseta de abajo. Flecha naranja: caseta de arriba.
(Fuente: IGN "Remonter le temps")

¿Y con anterioridad a 1948? Nada de todo esto aparece en las minutas originales del Estado Mayor de los años 1825-1866, aunque bien es cierto que podrían estar pero no dibujarse. Hay que seguir la investigación.
En cualquier caso, y como tantas otras veces hemos visto, queda mucho por hacer respecto a los restos más discretos.



sábado, 22 de julio de 2023

VARIOS MILES DE AÑOS OTRA VEZ y algunos más recientes

No son los únicos restos pastoriles en estos dos valles, pero su particularidad consiste en compartir un mismo lugar a través de los milenios (ya lo hemos observado en otra ocasión no lejos de aquí, ver aquí). Son testimonios de un uso muy largamente ininterrumpido... hasta hace pocas décadas.
Se trata de dos dólmenes con su galgal y varios restos pastoriles a escasos metros.

Círculo naranja: Dolmen de Ferrerías Sur. Círculo rojo: Dolmen de Ferrerías Norte.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Por lo que se refiere a los restos pastoriles no aparecen recogidos, como es habitual, en ninguno de los mapas, viejos o modernos. Ni siquiera en la vieja minuta cartográfica de 1949 que preparaba el primer mapa 1:50.000:

Los círculos señalan donde deberían estar. En naranja los asociados al dolmen de Ferrerías Sur y en rojo los correspondientes al de Ferrerías Norte.
(Fuente: Centro Nacional de Información Geográfica)

Tampoco en el actual IGN:

Los mismos círculos en los mismos lugares.
(Fuente: IGN, serie MTN25, hoja 118-III Zuriza, 2ª edición, 2006)

FERRERÍAS SUR
Se denomina así el dolmen situado en este lugar, al sur del Mallo de las Ferrerías.

El recuadro naranja lo sitúa, según se ve desde el cordal Petraficha-Quimboa Alto.
Visto más de cerca, desde el camino que baja del Paso Petraficha.

Además del megalito se observan fácilmente el recinto de dos construcciones pastoriles:


1: Dolmen de Ferrerías Sur (el galgal es muy visible y en la imagen izquierda se distingue, caida y desplazada, una de las losas de la cámara). 2 y 3: restos pastoriles. Doble flecha naranja: camino.

El conjunto se distingue muy bien en ortofoto:

(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Y la comparativa transcurridos poco más de 60 años:

No parece haber cambiado gran cosa salvo el lecho del pequeño cauce que serpentea junto a las construcciones, mas rocoso antaño.
(Fuente: IGN, comparador de fotos PNOA)

El megalito sí ha sido divulgado pero, una vez más, nada sabemos de los restos más modernos.

FERRERÍAS NORTE
Como su nombre indica, se sitúa en posición opuesta al anterior, al norte de la mencionada peña y en la zona oportunamente llamada Tascas de las Ferrerías.

Vista del lugar. En primer plano las Tascas de las Ferrerías y a la derecha se ve parte de la glera que se extiende al pie de la Peña de las Ferrerías. El recuadro 1 sitúa el galgal con el dolmen y el recuadro 2 los restos pastoriles. Justo detrás de ellos baja la vaguada del Barranco Tachera (luego lo veremos) y el valle de la izquierda es el tramo final del Barranco Acherito.

De nuevo encontramos un dolmen con su galgal y tres restos de construcciones pastoriles:


1: El galgal con el dolmen (las losas, aquí también caidas y desplazadas, son muy visibles). 2: muidor. 3: casetas.

Y en ortofoto también con claridad:

La doble flecha roja indica el camino que lleva al Paso Anzotiello.
(Fuente: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

En esta ocasión la comparativa de ortofotos muestra algo diferente:

Las dos casetas marcadas con el nº 3 se reducen a una sola en la foto de 1956-57 ¿mala calidad de la imagen? ¿es una de ellas más moderna? Además parece haber un cercado algo más abajo a la izquierda (que también se insinúa en la foto más moderna anterior).
(Fuente: IGN, comparador de fotos PNOA)

Ya sabemos que normalmente es bastante difícil rastrear algo de información sobre este pasado pastoril del que solo quedan restos tan arruinados, lamentablemente despiertan muy poco o nulo interés. Con este de Ferrerías Norte hay algo más de suerte. Encontramos su pista en dos fuentes:

Al referenciar el megalito el autor se hace eco de los otros restos, realmente el muidor es muy llamativo.
(Fuente: Bolskan nº 6, 1989. Ver aquí)

Más indicaciones encontramos en la web de la Asociacion Cultural A Gargocha, de Ansó:

Se cita como 'muidero' importante el situado precisamente por donde nos ocupa: 'as Tascas da Ferrería'. Además explica el origen de la caseta que lo acompaña.
(Fuente: ver aquí)

Muideros
Los aquí llamados 'muideros', construcciones dedicadas específicamente al ordeño, eran muy comunes y numerosos a uno y otro lado del Pirineo. Recibían varios nombres y, en lo referente al lado aragonés, queda bien explicado en el Dizionario Aragonés de Terminos Cheograficos de Chesus Casaus y Pascual Miguel:
Muyidor, muidera, muidero, muidor, muñidera, muñidero, muyidero sust. m. Sino. cleta muyidera, corral de muyir, musal. Corralet que tiene una manga estreita, igual de piedra como de baranas, y ye parau ta fer pasar as güellas d'una en una y muyir-las mientres son en o mon. En cheneral, cubierto, corralet u puesto an que se muye o ganau. Cast. ordeñadero.
Es curioso como la similitud en el término empleado en los extremos del pirineo aragonés desaparece en una zona intermedia como Sobrepuerto:
Ansó: muidero (Mª Pilar Benítez. L'ansotano, estudio del habla del valle de Ansó. Gobierno de Aragón. Zaragoza. 2001. Ver aquí)
Benasque: muyidó (La Cabaña Benasquesa y otros. Documento INTERREG IIIA-4329C "Hospitalidad Pirenaica". Ver aquí)
Escartín: mosal (José María Satué. Vocabulario de Sobrepuerto. Instituto de Estudios Altoaragoneses. Huesca. 1991. Ver aquí)

ACERCA DE AUSENCIAS Y CONFUSIONES
Si complicado es rastrear el pasado de estos restos pastoriles, sorprendente resulta comprobar que también lo son cuestiones mucho más evidentes.

¿Cuál es el nombre del barranco que desde el Paso Petraficha desemboca en el de Acherito?

La doble flecha roja sitúa el barranco.

Pese a tener suficiente entidad permanece innombrado en los mapas más al uso (IGN, Alpina, Pirineos, Beturián Ara...). Tan solo figura en el de la serie TOP25 de Prames "Valles Occidentales, Ansó-Echo": es nombrado como Barranco d'o Mallo Chipeta, lo que coincide (salvo en lo de 'Mallo') con lo mencionado en el libro La Val d'Echo de Constancio Calvo y Andrés Calvo (Prames, 2006).
La Guia del Pirineo Occidental Oscense (Marcos Feliu y Carlos Sainz, Ediciones Club Deportivo Navarra. 1987) tanto en el texto como en uno de los mapitas anexos lo menciona como 'Barranco de Petraficha', en contradicción con lo que indican todos los mapas consultados los cuales nombran así al barranco que, desde el Paso Petraficha, desagua hacia Zuriza y no hacia Oza.

¿Dolmen de Petraficha?
Tanto en el artículo de referencia citado más arriba (Bolskan nº6, 1989) como en la guía de campo más reciente (Óscar Buil. Megalitos del Pirineo Aragonés. Prames. 2020) aparece referenciado como Dolmen de Ferrerías Sur por lo que es el nombre a mantener. Sin embargo, como 'dolmen de Petraficha' figura en alguna publicación y en los mapas más utilizados (Alpina, Prames, Pirineos) creando cierta confusión.
La confusión no acaba allí pues estos tres mapas simplifican el nombre e intercambian lugares: La Ed.Alpina sitúa un 'Dolmen de la Ferrería' aguas abajo del Ferrerías Sur (que llama, como ya hemos visto, 'de Petraficha'), la Ed.Pirineo mantiene este mismo nombre pero algo más desplazado al Este, y Prames sigue conservando esta denominación pero la coloca en las inmediaciones del lugar que corresponde al de Ferrerías Norte (el cual no aparece y por lo tanto lo sustituye).
La intriga no acaba allí ya que, efectivamente, en el lugar donde los mapas de la Alpina y Pirineos sitúan el 'Dolmen de la Ferrería(s)' encontramos unos restos de piedra:


Localización (recuadro rojo) y restos.

Desde luego, no se trata de ningún megalito. Es raro que se trate de una caseta, en una ladera inclinada... ¿Restos de un búnker?


Precisamente el libro José Manuel Clúa. La Línea P en Aragón, Introducción - la Jacetania. Editorial Katia. zaragoza. 2004 señala algunas construcciones en la zona con la nomenclatura que se utilizó para aquella línea defensiva de la década de 1940:  "Núcleo de Resistencia nº 117 (de la Mina), Posición nº 1 (de la Mina), Punto de Apoyo 1, Primer elemento". En la zona que nos interesa cita:
El primero, al oeste del río, en las estribaciones que desde la zona de Chipeta descienden hacia el noreste en la dirección al barranco de las Foyas, con la misión de cerrar el acceso por la ladera norte de Chipeta, barranco de Acherito y barranco de las Foyas (...) En las laderas que desde la zona de Chipeta desciende hacia el noreste sobre la confluencia del barranco de Acherito con el de las Foyas, a una altura de unos 250 m sobre el cauce del río (...) Situado en la ladera que desciende desde Chipeta sobre la confluencia de los barrancos de Acherito y las Foyas, quedando entre 80 y 150 m más alto que dicha confluencia. Su misión consistiría en cerrar la media ladera sur del barranco de Acherito, en la dirección general del camino de Petraficha (...) Todas estas obras estaban marcadas sobre el terreno pero no construidas.
¿Se trata quizá de algo de todo esto?


domingo, 7 de mayo de 2023

25 AÑOS. Barranco Gorgas

Ya nos habíamos topado con alguno de estos, en especial el Baricolla (ver aquí) pero de este que nos ocupa guardo en la memoria un "bravo regreso". Se trata, por supuesto, de pincharse a gusto con abundante vegetación, vegetación de la adecuada.
Estamos hablando del Barranco de las Gorgas, una vaguada afluente del río Flumen por su margen izquierda y aguas arriba de los conocidos mallos del Salto de Roldán.

El óvalo rojo sitúa el tramo del barranco que descendimos.
(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)

Un día como hoy hace 25 años realizamos su primer descenso (y único que yo sepa, no me extraña) Laurentino Ceña, Manolo Avellanas, José Antonio Cuchí, Mariano Vallés y quien esto escribe. Era el 8 de mayo de 1998.
Nos decidimos por lo vistoso del lugar. Es muy conocido geológicamente y el barranco se encuentra en el mismo eje de lo que se ha venido a llamar Sinclinal del Monte Espiellos.

Se da la circunstancia de que este lugar fue fotografiado por Lucien Briet, el primer testimonio gráfico de tan bonito pliegue, algo que no pasó desapercibido al buen ojo de este viajero explorador. Por ello podemos establecer una comparativa interesante, comparativa que ha sido publicada al menos tres veces. Ahora nos serviremos de la más moderna:

La flecha roja señala el Saltadero.
(Fuente: El Pirineo sin Briet, A. Belmonte y L. Laporte, Geoparque de Sobrarbe, 2021)
(Foto izquierda: Lucien Briet, foto derecha: Änchel Belmonte)

El Saltadero acaparaba nuestra atención, evidentemente, pero eso era al principio, luego nos tuvimos que preocupar de como salir de allí una vez bajado.
Queda claro que en los 114 años transcurridos entra ambas imágenes el roquedo no ha cambiado nada aparentemente. Cosa distinta es la vegetación, para nuestra desgracia como barranquistas exploradores.
Llegar fue agradable y maravilloso. Tino Ceña (al que debo el descubrimiento de os Cochás, ver aquí) nos dio la oportunidad de poder aprovechar un acceso "facilitado". La mitad del problema (aún no sabíamos hasta qué punto lo iba a ser) quedaba resuelto. En el apunte de mi agenda aparece resumido:


Recuerdo lo bonito que me apareció la amplia vallonada que sube detrás del sinclinal. El borde del Saltadero era un sitio claro y despejado. Como en tantos otros lugares en los que vengo comprobándolo, hace 25 años también aquí la vegetación era mucho menor que la actual.
Nos asomamos al precipicio y no nos pareció problemático, tampoco era muy vertiginoso. Se fraccionaba sin problema y aún apareció otro poco después para salvar el siguiente escalón del sinclinal.


Ninguna complejidad técnica, todo simple y normal. Pero había que acabar lo empezado.
El croquis lo indica de manera escueta, la agenda precisa un poco más. Continuamos barranco abajo como pudimos, por el centro, por un lado, por el otro... daba igual. Cruzamos el río ¡agua! y en la otra orilla tuvimos la fortuna de encontrar lo que parecía un caminillo, menos mal, aunque también pinchudo. Acabamos por llegar algo más civilizadamente a la pista que venía del Salto de Roldán.
Teníamos comida preparada en el refugio de Belsué. En casa ya nos encargaríamos de los arañazos.
"Buen día" pongo al final de mi agenda, como no!

Nunca lo llegué a publicar, visto lo visto no era cuestión. Tan solo en el libro "Sierras de piedra y agua" puse una referencia para que constara.
Y lo de barrancos de las "Gorgas" es un misterio. Debe tratarse de un error porque si realmente hay alguna poza debe estar enterrada entre las gleras y la maraña de pinchos. Miguel Ortega, en su libro "La senda entre el boj" menciona nuestro descenso y nombra como Valle Baja el tramo situado detrás del sinclinal y como Gorga el de aguas abajo del Saltadero. Lo dicho.


domingo, 26 de febrero de 2023

Camino Loreto

Como dos islas quizá
Dos instantes del tiempo

Y nada sucede
Tan imperceptible




27 noviembre 2022  /  26 febrero 2023


(Fuente ortofoto: aplicación Mapas de Apple, versión 3.0)





martes, 21 de febrero de 2023

¿UN GIGANTE GOLOSO?

Desde hace un tiempo se han recuperado en Tella dos viejos senderos que unidos conforman un precioso circuito por cornisas y acantilados que sobrevuelan la entrada al Congosto de las Devotas. Según se indica en el folleto explicativo (ver aquí) el inferior transita por lo que se conocía como as Faixas (sin mayor precisión) y el segundo por una faja más amplia llamada Lo Silban.

Senda por as Faixas (foto Mariano Salcedo).
Lo Silban.
(Fuente: ver aquí)

No nos detendremos en los múltiples alicientes de este interesante itinerario (cuevas-surgencia, inscripciones antiguas, ganado, usos de la madera...), pero sí lo haremos con un asunto que nos toca muy de cerca: la miel.

En otro lugar ya hemos tratado acerca del antiguo aprovechamiento de la miel rupestre (ver aquí). También publicamos un artículo al respecto (ver aquí).
Desde entonces la lista de lugares semejantes, en nuestra provincia, va creciendo lentamente. Su peculiaridad (alejamiento, discreción de lo que queda) les hace pasar normalmente inadvertidos.
Pues bien, a la vista de otros ejemplos nos parece que la conocida leyenda del gigante Silbán contiene un elemento que incumbe a todo este asunto de la miel rupestre. Se trata de algo bien material, para nada legendadario.

Aparece mencionado tanto el folleto como el cartel que se encuentra en el propio Lo silban:

Panel situado al pie del acantilado en Lo Silbán. El recuadro rojo señala lo que nos interesa.

Efectivamente, se trata de estacas de madera clavadas en las fisuras de la roca, del mismo tipo y en lugar semejante a otras que hemos encontrado anteriormente en otros lugares.

El recuadro rojo señala la situación de las estacas.

Ciertamente las estacas se encuentran muy altas pero hay que recordar que nos encontramos ante lo poco que queda de la instalación primitiva y que los palos no solo se utilizaban para agarrarse sino también como punto de apoyo de escaleras.

En rojo (flechas y recuadros) se indican las estacas.

La leyenda atribuye al gigante Silban la utilización de estos palos como medio de acceder a su cueva. Lo curioso es que no se menciona ninguna alternativa o uso distinto. ¿Tan antigua es la búsqueda de miel rupestre que nadie recuerda su práctica? Nos ha pasado lo mismo en el Valle de Rodellar donde, pese a la existencia de estacas parecidas, ya nadie de las personas mayores recordaba su uso.

Sin embargo la toponimia de la zona de Tella recoge un nombre de lugar que alude directamente a las colmenas que residían en los agujeros y grietas de las rocas, probando asi la existencia de las mismas y señalando el interés por ellas. Se trata del Forato los Arnalez (en aragonés un arnal es una colmena). Este nombre se menciona, lamentablemente sin ninguna localización, en el libro "Miradas desde Tella" (R. Lasaosa y M. Ortega, Ayuntamiento Tella-Sin, 2003). Cabe pensar sin embargo que probablemente se trata de la muy conocida Cueva de los Arnales (Cavernas. Especial nº1 monográfico Escuaín. Grup d'Espeleologia de Badalona. Badalona. 1986).

En lo que concierne a las estacas de la Cueva Silban figuran referenciadas en un informe de 2014:

Extractos del informe (consultable íntegramente aquí).
En el recuadro rojo se mencionan las estacas y el misterio de su situación.

Llama de nuevo la atención la ausencia de relación de estos restos con colmenas naturales. En no pocos lugares de la geografía, al menos de influencia mediterránea, este tipo de palos empotrados en fisuras y agujeros servían para acceder en pos de miel. Además de los ya señalados anteriormente (ver aquí) pondremos de ejemplo uno cercano a nuestra geografía, junto al pantano de Canelles:

En esta guía de escalada se recoge un ejemplo más de estas estructuras.
(Fuente: L. Alfonso. Montsec Oeste. Ed. La Noche del Loro. 2019)

Sin duda, otros lugares parecidos y con restos semejantes, tan aparentemente alejados de la memoria, irán apareciendo por estos y otros montes.